Texto encontrado en el interior del disco "Máquina de Sangre", de Los Piojos (2003)
Texto encontrado en el interior del disco "Máquina de Sangre", de Los Piojos (2003)
En el principio fue la compasión y el principio es la mitad de todo. A partir de entonces ciertas mentiras dieron vergüenza.
Sucedió así: una gloria mucosa cayó del cielo y allí donde cayó se alzó la carne del lobo y la del gemelo enrulado con hechuras de cosa humana.
Sobre esta tierra mansa reinó entonces el germen verdadero de la muerte con la dulce sangre en sus fauces.
Desde ese momento el nuevo diablo fue seductor solo para la inocencia y vistió la piel del lobo diciendo:
Corderito, soy el miedo que te muerde cuando la muerte baila sobre tus cuadriles perfumados.
Cuando olfatea tu carne tibia de fetiche, de ídolo adorado que no besó la cola del primer satán, porque nunca dejó de recordar que el sufrido viejo también fue un ángel.
Corderito..., no es bueno mantener al lobo hambriento (terminás con el corazón en la boca, te lo digo yo, ji-ji).
Vos, corderito, multiplicaste la crueldad durante milenios. No tuviste compasión. No hiciste uso del movimiento del alma que nos hace sensibles al mal que padecen los demás.
Querido corderito..., a partir de ahora perderás tu inocencia, pero no temas, la pérdida de la inocencia traerá belleza a tus ojos. Recién ahora podrás mirar la naturaleza con melancolía.
Este lobo hechicero que soy subirá al cielo consumido por tus palabras. Te dejaré las sobras, y aunque es verdad que hay un mundo en ellas, ascenderé con la esperanza de que no te pruebes la piel que yo gasté. Porque... querido corderito... ¡aquí es el más allá!
PD: El próximo diluvio te vuelvo a ver.
Siempre tuyo.
LUPUS EL LOBO.
Texto encontrado en el interior del disco "Lobo Suelto/Cordero Atado Vol. I", de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota (hay un mínimo editado mío).
Una mano con tres dedos. Una guitarra y un bajo conectados a un par de amplificadores, una batería ajustada, ningún sospechoso en la sala: eso basta para tomar contacto con Manal, arder por adentro y orbitar alrededor de nosotros. En los estudios TNT, escuchamos con atención.Buenos Aires Diciembre 23, 2011
Mi nombre es Luis Alberto Spinetta.
Tengo 61 años y soy músico.
Desde el mes de Julio sé que tengo cáncer de pulmón.
Estoy muy cuidado por una familia amorosa, por los amigos del alma, y por los mejores médicos que tenemos en el país.
Ante el aluvión de información inexacta, quiero aclarar públicamente las condiciones de mi estado de salud.
Me encuentro muy bien, en pleno tratamiento hacia una curación definitiva.
Quiero agradecer a todos por la buena onda que he recibido, y pedirles que no paniqueen, y no tomen en cuenta las noticias que han generado los buitres de turno.
No tengo ninguna red social, ni Twitter, ni Facebook, etc, por lo tanto todo lo que lean al respecto es falso.
Pertenezco a Conduciendo a Conciencia, y les recuerdo que ahora en las fiestas, si van a conducir no deben beber.
Gracias. Los quiero mucho. Felices Fiestas.
Luis

El poeta fértil abre la puerta y entra y se acuesta y se duerme y sueña. Sueña - mecido por el arrullo de una sierra eléctrica - no en blanco sino en colores. 
Una de las cosas que siempre recuerdo es: "hay que ser respetuosos de las especialidades", pero realmente Pappo justifica que yo hable como lo quiero hacer hoy.
Cuando Pedro Pujo y yo preparábamos el lanzamiento de Manal en el Nuevo Teatro asistía a los ensayos Pappo el ex-guitarrista de Los Abuelos de la Nada.
En los descansos cuando arrancaba con su guitarra las paredes se caían. Luego fue en Mar del Plata; durante quince días Manal fue un cuarteto, Alejandro, Javier y Claudio y él, ya un monstruo de la improvisación que nos hacia vibrar. Entonces empezó nuestra persecución para que Pappo fuera Pappo.
Conexión nº5 y Los Gatos fueron excusas ó pérdidas de tiempo que hacían difícil nuestra relación. Las veces que Pedro y yo masticábamos trampas o le tirábamos señuelos para que Pappo abandonara toda otra cosa que no fuera su música y se zambullera en su propio delirio.
Finalmente ese día llegó. Pappo apareció con mas paz y locura que nunca y dijo: "Sí ahora sí". No hizo falta más. A partir de ahí todo fue muy rápido: Con Davies, un excelente violero se convirtió en solido bajista y con Black, el batero de tantas zapadas recordables nació Pappo's Blues. De los ensayos a la sala de grabación fue solo un paso.
La exuberancia, la fabulosa capacidad para la improvisación de Pappo y su guitarra, una base rítmica y rica fueron haciendo de ellos un trío que maravillaba a cuantos asistían -técnicos incluidos- a esa increíble serie de sesiones.
Yo se que se me están escapando muchos adjetivos, y que Pedro, (en New York) y Pappo (en España) seguramente me lo reprocharán. No importa. Me acuerdo del día en que Barry, dueño del sello Trend de Londres y Productor The Fundation y muchos otros conjuntos de éxito, escuchó a Pappo y dijo: "Luego de Eric Clapton y Jimi Hendrix no escuché a un guitarrista que me impactara tanto".
Ese elogio y el que los músicos ingleses que nos visitaron para la exposición lo quisieran llevar de todos formas, y pidieron tocar con el zapadas interminables justifican mis adjetivos más aún, los comprenden y confirman. Las palabras solo sirven en este caso para explicarles lo que yo siento gracias a Pappo, los momentos maravillosos que me ha permitido, los vuelos que hicimos juntos por ese enjambre de sonidos y sensaciones que sus dedos y su cabeza producen. Cuando de repente soy intelectual a pesar mío, escucho sus letras y me maravilla la lucidez de su mensaje. De repente me olvido hasta de nuestros sub-desarrollos. Realmente Pappo logra eso en mí y se que a partir de este LP seremos muchos, con todos los matices, los que opinaremos de la misma forma. Ser convencional es un riesgo que generalmente se evita; decir Gracias Pappo, es ser absolutamente convencional, pero, ¿hay alguna palabra menos usada que signifique tanto y que sea tan precisa?. Creo que no. Por lo tanto Gracias Pappo de nuevo; y Gracias Davies y Black y Gracias Billy Bond y Ricardo Kleiman. Sin ustedes hubiera sido todo más difícil.
Y un gracias tan grandote como permitan mis sentidos a Pedro Santiago Pujo, creador de Mandioca, recitales, Manal, Vox Dei, y y todo lo que fue lindo en un momento.
Jorge Álvarez
Texto ubicado dentro del primer álbum de Pappo's Blues, "Pappo's Blues Volumen 1"
Al gran Maestro Charly García para mañana: Un muy feliz cumpleaños y vamos por muchos más!!!